Muchas veces uno da su mejor esfuerzo y eso no alcanza. Deja lo mejor de sí y no logra el objetivo. No es fracaso. Si mahoma no va la montaña, la montaña va Mahoma, ¿siempre es eso así? Yo no fui a ningún lado y nadie me vino a ver.
"Cuando no alcanza el amor que ofrecés
Y peleás una causa perdida
El amor se transforma en herida
Que no cierra, y que no deja ver
Y ceder en la apuesta es tan duro
Sin apuro y sin pausa empezás a perder"
Dijeron Los Piojos a través de una amiga.
"vivir así no es vivír
esperando y esperando
porque vivir es jugar
y yo quiero seguir jugando
le dije a mi corazón
sin gloria pero sin pena
no cometas el crimen, varón
si no vas a cumplir la condena" Retruco Calamaro a traves de una Paloma. Cuándo es el momento de decir basta. Cuál es el limite en el que el dolor no deba aguantarse más y haya que soltar la cuerda para que todo caiga por el precipicio. ¿ahora? ¿mañana? ¿Hasta cuándo?. ¿Cuánto?. ¿Condenadas?
Gracias Mili.
DESPUÉS DE UN TIEMPO…
Jorge Luís Borges
Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma, y uno aprende que el amor no significa acostarse y una compañía no significa seguridad, y uno empieza a aprender...
Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas, y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos, y uno
aprende a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes... y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.
Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado, hasta el calor del sol quema. Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma,
en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.
Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno realmente vale, y uno aprende y aprende... y con cada día uno aprende.
Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.
Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas.
Con el tiempo te das cuenta de que si estás al lado de esa persona sólo por acompañar tu soledad, irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.
Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son contados, y que el que no lucha por ellos tarde o temprano se verá rodeado sólo de amistades
falsas.
Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste, durante toda la vida.
Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es sólo de almas grandes.
Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo duramente, muy probablemente la amistad jamás volverá a ser igual.
Con el tiempo te das cuenta que aunque seas feliz con tus amigos, algún día llorarás por aquellos que dejaste ir.
Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible.
Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o desprecia a un ser humano, tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios
multiplicados al cuadrado.
Con el tiempo aprendes a construir todos tus caminos en el hoy, porque el terreno del mañana es demasiado incierto para hacer planes.
Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen ocasionará que al final no sean como esperabas.
Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.
Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, añorarás terriblemente a los que ayer estaban contigo y ahora se han
marchado.
Con el tiempo aprenderás que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo, ante una tumba, ya no tiene ningún sentido.
Pero desafortunadamente, sólo con el tiempo...
sábado, 19 de septiembre de 2009
sábado, 29 de agosto de 2009
lunes, 23 de marzo de 2009
POEMA
Gracias Lorena.
Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito,
repitiendo todos los días los mismos trayectos,
quien no cambia de marca,
no arriesga vestir un color nuevo
y no le habla a quien no conoce.
Muere lentamente quien hace de la televisión su gurú.
Muere lentamente quien evita una pasión,
quien prefiere el negro sobre blanco
y los puntos sobre las "íes" a un remolino de emociones,
justamente las que rescatan el brillo de los ojos,sonrisas de los bostezos, corazones a los tropiezos y sentimientos.
Muere lentamente quien no voltea la mesa cuando está infeliz en el trabajo,
quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño,
quien no se permite por lo menos una vez en la vida,
huir de los consejos sensatos.
Muere lentamente quien no viaja, quien no lee, quien no oye música,
quien no encuentra gracia en si mismo.
Muere lentamente quien destruye su amor propio, quien no se deja ayudar.
Muere lentamente, quien pasa los días
quejándose de su mala suerte o de la lluvia incesante.
Muere lentamente, quien abandona un proyecto antes de iniciarlo,
no preguntando de un asunto que desconoce
o no respondiendo cuando le indagan sobre algo que sabe.
Evitemos la muerte en suaves cuotas, recordando siempre que estar vivo
exige un esfuerzo mucho mayor que el simple hecho de respirar.
Solamente la ardiente paciencia hará
que conquistemos una espléndida felicidad.
Pablo Neruda
Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito,
repitiendo todos los días los mismos trayectos,
quien no cambia de marca,
no arriesga vestir un color nuevo
y no le habla a quien no conoce.
Muere lentamente quien hace de la televisión su gurú.
Muere lentamente quien evita una pasión,
quien prefiere el negro sobre blanco
y los puntos sobre las "íes" a un remolino de emociones,
justamente las que rescatan el brillo de los ojos,sonrisas de los bostezos, corazones a los tropiezos y sentimientos.
Muere lentamente quien no voltea la mesa cuando está infeliz en el trabajo,
quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño,
quien no se permite por lo menos una vez en la vida,
huir de los consejos sensatos.
Muere lentamente quien no viaja, quien no lee, quien no oye música,
quien no encuentra gracia en si mismo.
Muere lentamente quien destruye su amor propio, quien no se deja ayudar.
Muere lentamente, quien pasa los días
quejándose de su mala suerte o de la lluvia incesante.
Muere lentamente, quien abandona un proyecto antes de iniciarlo,
no preguntando de un asunto que desconoce
o no respondiendo cuando le indagan sobre algo que sabe.
Evitemos la muerte en suaves cuotas, recordando siempre que estar vivo
exige un esfuerzo mucho mayor que el simple hecho de respirar.
Solamente la ardiente paciencia hará
que conquistemos una espléndida felicidad.
Pablo Neruda
miércoles, 4 de marzo de 2009
ESCALADA METEORICA AL EXITO
Cuando un éxito se da en la vida, siempre es acompañado por otro. La clave es poder sostener la seguidilla. Porque si logramos dos, es seguro, que vendran tres y después cuatro...
Como todo en este manual, no hay reglas numéricas ni recetas mágicas, simplemente debemos hacer la parte humana para acompañar la parte material y la cuota de suerte que se nos presenta en esa ocasión.
Si el viento a favor está de nuestro lado, podemos utilizar esta corriente por más pequeña que sea para arrastrarnos en ella y lograr vencer la primera barrera del cuatro. Y si ya hemos pasado esa barrera será sostener los sucesos de satisfacción.
Lo primero que yo creo que es importante es la relajación. Creo que debemos ver en un primer logro, una gran satisfacción que nos llena de paz, porque lo que sucede es que rompimos la racha finalmente. Cuando eso sucede nuestro cambio debe ser contundente: uno se relaja y empieza a vislumbrar la posibilidad de que todo puede cambiar. Ahí debemos trabajar.
No sólo tenemos que seguir esforzándonos por salir adelante, sino que NO DEBEMOS OLVIDAR que sentimos el día anterior a ese día del primer logro NUNCA más en nuestra vida. Puede parecer, exagerado, nostálgico, avaro, pero he aquí el quid de la cuestión.
Cuando cada día que empieza, se lo empieza sabiendo que es mejor que un tiempo anterior, se tiene la satisfacción de haber superado algo, de haber logrado un cometido, de haber subido un nivel en el juego de la vida. Y eso nos roba una sonrisa, que nos regala una mirada que nos anima a seguir.
Siempre para adelante. Nunca hacia atrás.
Como todo en este manual, no hay reglas numéricas ni recetas mágicas, simplemente debemos hacer la parte humana para acompañar la parte material y la cuota de suerte que se nos presenta en esa ocasión.
Si el viento a favor está de nuestro lado, podemos utilizar esta corriente por más pequeña que sea para arrastrarnos en ella y lograr vencer la primera barrera del cuatro. Y si ya hemos pasado esa barrera será sostener los sucesos de satisfacción.
Lo primero que yo creo que es importante es la relajación. Creo que debemos ver en un primer logro, una gran satisfacción que nos llena de paz, porque lo que sucede es que rompimos la racha finalmente. Cuando eso sucede nuestro cambio debe ser contundente: uno se relaja y empieza a vislumbrar la posibilidad de que todo puede cambiar. Ahí debemos trabajar.
No sólo tenemos que seguir esforzándonos por salir adelante, sino que NO DEBEMOS OLVIDAR que sentimos el día anterior a ese día del primer logro NUNCA más en nuestra vida. Puede parecer, exagerado, nostálgico, avaro, pero he aquí el quid de la cuestión.
Cuando cada día que empieza, se lo empieza sabiendo que es mejor que un tiempo anterior, se tiene la satisfacción de haber superado algo, de haber logrado un cometido, de haber subido un nivel en el juego de la vida. Y eso nos roba una sonrisa, que nos regala una mirada que nos anima a seguir.
Siempre para adelante. Nunca hacia atrás.
lunes, 2 de marzo de 2009
AVE FÉNIX
Renacer es una palabra poco usada que nos parece de un nivel más que terrenal. Debería ser más usada. Creo que cada vez que alguien empieza otra vez algo, renace.
Este año ha traído nuevas esperanzas para este ser, a pesar de que la crisis mundial acecha en todas partes. ¿Qué sería de nosotros sino pudiésemos entrar crisis?
Las crisis son una oportunidad, una gran oportunidad, nos permiten ver todo desde un punto de vista muy diferente. El punto arquimédico quizás. Ese punto fuera de la tierra en el que pensó Arquímedes para ver el quid de la cuestión... Y analizar, pensar, reflexionar, planear, purgar, exteriorizar...
Ese punto es el que hay que trabajar, estemos en el escalón que estemos, en el estado que estemos. Debemos ser fuertes, nunca volver al uno, una vez pasado el cuatro. Resistir. Y ese es el punto que va a ayudar. Salir al patio y mirar el problema desde afuera. La rajadura de la pared siempre se va a ver distinta desde ahí.
Y entonces una vez que maceramos la cuetión, que pensamos las cuatro o cinco salidas posibles, que desechamos las dos o tres que están fuera de nuestro alcance, volvemos. Aunque sea al cuarto escalón de la escalera caracol, no importa. Volvemos como turista que pasea por Florida y caminamos por los mismos lugares, por los mismos caminos, las mismas situaciones. Y suscitamos nuevas soluciones, nuevas relaciones, nuevas sensaciones...
Esa es la cuestión, renacer, ser otro en el mismo lugar, pero a un tiempo diferente... Y probar que la calma puede también, al igual que la ira, apoderarse de nosotros pero sacar lo mejor.
Renacimos.
Este año ha traído nuevas esperanzas para este ser, a pesar de que la crisis mundial acecha en todas partes. ¿Qué sería de nosotros sino pudiésemos entrar crisis?
Las crisis son una oportunidad, una gran oportunidad, nos permiten ver todo desde un punto de vista muy diferente. El punto arquimédico quizás. Ese punto fuera de la tierra en el que pensó Arquímedes para ver el quid de la cuestión... Y analizar, pensar, reflexionar, planear, purgar, exteriorizar...
Ese punto es el que hay que trabajar, estemos en el escalón que estemos, en el estado que estemos. Debemos ser fuertes, nunca volver al uno, una vez pasado el cuatro. Resistir. Y ese es el punto que va a ayudar. Salir al patio y mirar el problema desde afuera. La rajadura de la pared siempre se va a ver distinta desde ahí.
Y entonces una vez que maceramos la cuetión, que pensamos las cuatro o cinco salidas posibles, que desechamos las dos o tres que están fuera de nuestro alcance, volvemos. Aunque sea al cuarto escalón de la escalera caracol, no importa. Volvemos como turista que pasea por Florida y caminamos por los mismos lugares, por los mismos caminos, las mismas situaciones. Y suscitamos nuevas soluciones, nuevas relaciones, nuevas sensaciones...
Esa es la cuestión, renacer, ser otro en el mismo lugar, pero a un tiempo diferente... Y probar que la calma puede también, al igual que la ira, apoderarse de nosotros pero sacar lo mejor.
Renacimos.
Etiquetas:
AÑO NUEVO,
VIDA NUEVA
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